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Tabla de Contenidos del Libro
Prefacio
Capítulo 1: Introducción
Capítulo 2: Fundamentos
Capítulo 3: Mapas de Bits
Capítulo 4: Archivos Vectoriales
Capítulo 5: Metaarchivos
Capítulo 6: Dependencias de Plataforma
Capítulo 7: Conversión de Formatos
Capítulo 8: Trabajando con Archivos Gráficos  
Capítulo 9: Compresión
Capítulo 10: Multimedia
Formato: Adobe Illustrator
Formato: Adobe Photoshop
Formato: Atari ST
Formato: AutoCAD DXF
Formato: Autodesk 3D Studio
Formato: BDF
Formato: BRL-CAD
Formato: BUFR
Formato: CALS Raster
Formato: CGM
Formato: CMU
Formato: DKB
Formato: Dore Raster
Formato: DPX
Formato: Dr. Halo
Formato: DVM Movie
Formato: PostScript Encapsulado
Formato: FaceSaver
Formato: FAX
Formato: FITS
Formato: FLI
Formato: GEM Raster
Formato: GEM VDI
Formato: GIF
Texto en Inglés del Capítulo 5
Imagen del CD-ROM de la 2° Edición
Imagen del CD-ROM de la 1° Edición (Torrent y HTTPS)
Versión Hipertexto del CD-ROM de la 2° Edición (En Inglés)
Versión Hipertexto del CD-ROM de la 2° Edición (En Ruso)

Capítulo 5 — Metaarchivos

Capítulo 5 — Metaarchivos

Los metaarchivos contienen tanto datos de mapa de bits como vectoriales.

Cuando el término metaarchivo apareció por primera vez, fue usado en discusiones de formatos de intercambio independientes a dispositivos y máquinas. A mediados de 1970, el Centro Nacional de Investigación Atmosférica (National Center of Atmospheric Research, o NCAR), junto con varios otros institutos de investigación, según informes usaron un formato llamado metacódigo, el cual era independiente de dispositivo y plataforma hasta cierto grado. Lo que se sabe con seguridad es que en 1979, el Comité de Estándares Gráficos y Planeación SIGGRAPH usó el término, refiriéndose a una parte de sus recomendaciones de estándares publicados. Estos intentos tempranos de definir formatos independientes de dispositivo y plataforma principalmente se preocupaban de datos vectoriales. Aunque ha continuado el trabajo a lo largo de esta línea, nos referiremos a los formatos que pueden acomodar mapas de bit y datos vectoriales como metaarchivos, porque para todos los propósitos prácticos, los formatos de intercambio en uso común en el mercado manejan ambos tipos de datos.

Aunque los formatos de metaarchivo pueden usarse solo para almacenar mapas de bits o solo información vectorial, es más probable que contengan ambos tipos de datos. Desde el punto de vista de un programador, los datos de mapa de bits y vectoriales son dos problemas muy diferentes. A causa de esto, soportar tanto tipos de datos de mapa de bits y vectoriales agrega a la complejidad de un formato. Así, los programadores se ven a sí mismos evitando el uso de formatos de metaarchivo a menos que la complejidad adicional esté justificada — ya sea porque necesitan soportar múltiples tipos de datos o por razones externas.

Los metaarchivos más simples recuerdan a los archivos de formato vectorial. Históricamente, las limitaciones de los formatos vectoriales fueron excedidas cuando los datos que necesitaban ser almacenados se volvieron complejos y diversos. Los formatos vectoriales fueron extendidos conceptualmente, permitiendo la definición de elementos de datos vectoriales en términos de una gramática de lenguaje, y también al permitir el almacenamiento de datos de mapa de bits. En cierto sentido, los formatos resultantes superaron las capacidades tanto de los formatos de mapa de bits como de los vectoriales — de ahí el término metaarchivo.

¿Independencia de Plataforma?

Los metaarchivos son ampliamente usados para transportar datos de mapa de bits o vectoriales entre plataformas. La naturaleza orientada a ASCII de los metaarchivos, en particular, elimina los problemas debido al orden de los bytes. También elimina problemas encontrados cuando se transfieren archivos a través de redes en donde el octavo bit de cada byte es eliminado, lo cual puede hacer que los archivos binarios se dañen sin posibilidad de reparación. También, ya que un metaarchivo soporta tanto datos de mapa de bits como vectoriales, un diseñador de aplicaciones puede matar dos pájaros de un solo tiro al proveer soporte para un metaarchivo en lugar de para dos formatos separados, uno de mapa de bits y otro vectorial.

Los metaarchivos también se usan para transferir datos de imagen entre plataformas de software. Una aplicación creadora, por ejemplo, puede guardar una imagen en formato de mapa de bits y vectorial en un metaarchivo. Este archivo puede luego leerse por cualquier aplicación capaz de manejar mapas de bits o formatos vectoriales que soporte ese formato particular de metaarchivo. Muchos programas de publicación de escritorio, por ejemplo, pueden manipular e imprimir datos vectoriales, pero son incapaces de desplegar dichos datos en la pantalla. Para acomodarse a esta limitación, a menudo se incluye una representación de mapa de bits de la imagen junto con los datos vectoriales en un metaarchivo. La aplicación puede leer la representación de mapa de bits de la imagen desde el metaarchivo, lo cual sirve como una representación visual de calidad reducida de la imagen que eventualmente aparecerá en la página impresa. Cuando la página se imprime, sin embargo, son los datos vectoriales del metaarchivo los usados para producir la imagen en la impresora. Los archivos Display PostScript son un ejemplo de este tipo de arreglo.



Cómo Están Organizados los Metaarchivos

Los metaarchivos varían tan ampliamente en formato, que es inútil intentar construir una explicación jerárquica de su construcción genérica. La mayoría de metaarchivos contienen algún tipo de cabecera, seguida por una o más secciones de datos de imagen. Algunos metaarchivos no contienen nada más que datos de mapa de bits, y todavía otros no contienen datos en absoluto, optando en su lugar por instrucciones de dibujado crípticas, o datos numéricos similares a los encontrados en archivos vectoriales.



Pros y Contras de los Metaarchivos

Ya que los metaarchivos son en un sentido una combinación de formatos de mapa de bits y vectoriales, muchos de los pros y los contras asociados con estos archivos, también aplican a los metaarchivos. Tu decisión de elegir un formato particular de metaarchivo sobre otro, dependerá entonces de qué tipo de datos (mapa de bits o vectorial) conforma el grueso del archivo, y en las fortalezas y debilidades del tipo de datos particular. Dicho esto, podemos generalizar con seguridad de la siguiente forma:

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